A pesar de que los entrenamientos libres del GP de Malasia de Fórmula 1 han vuelto a estar claramente dominados por los Mercedes, parece que el nuevo asfalto del circuito de Sepang puede albergar sorpresas de cara al fin de semana. Lewis Hamilton y Nico Rosberg, que le arrebató el liderato en la clasificación de pilotos en el pasado GP de Singapur al campeón del mundo, lideraron una sesión de entrenamientos cada uno por lo que la batalla por la pole sábado vuelve a estar abierta entre ellos.

Rosberg dio el primer golpe, en los Libres 1, con un mejor tiempo de 1:35.227 que le valió para liderar la primera sesión de la mañana con prácticamente medio segundo sobre su compañero (494 milésimas).

No obstante, Hamilton contraatacó en la segunda tanda con un registro de 1:34.944, 233 milésimas mejor que el de su compañero en una sesión teóricamente más similar en condiciones (34ºC) a las que habrá mañana para la clasificación.

En cualquier caso, el duelo volverá a estar entre los Mercedes, que son un segundo más rápidos que cualquiera de sus perseguidores, encabezados esta mañana por los Ferrari de Kimi Raikkonen y Sebastian Vettel. La Scuderia pareció estar un punto por delante de Red Bull, con Raikkonen por delante en la primera tanda y Vettel mejor en la segunda. Ferrari tiene buenos antecedentes en este circuito, donde consiguió una de las tres victorias que logró la pasada temporada.

Entre los equipos de la zona media se presenta una lucha muy igualada, sobre todo, con la sorpresa de haber visto a Fernando Alonso en quinta posición en la primera sesión de entrenamientos marcando muy de cerca a los Ferrari.  Alonso estrenó su octava unidad de potencia, así como otras piezas, unas modificaciones por las que acumulará hasta 30 puestos de sanción, lo que le llevará al final de la parrilla del domingo independientemente de lo que ocurra mañana en clasificación.

En cualquier caso, se trata de un movimiento previsto, pensado para probar el motor que el equipo británico tiene pensado montar para el Gran Premio de Japón, el de ‘casa’ para Honda, y de hecho es probable que el asturiano no utilice esa nueva unidad de potencia en Sepang, y después de hacerle el rodaje, la conserven sin uso hasta Suzuka.

“Mañana esperamos participar solo en la Q1 y guardar los neumáticos nuevos para atacar sin parar en la carrera”, explicó Alonso, que se puso la zona de puntos como objetivo en la carrera.

Por su parte, Carlos Sainz sacó partido de la mejoría de su monoplaza para la segunda tanda de entrenamientos -la más parecida a las condiciones de clasificación y carrera en cuanto al calor, pero también la más engañosa por las diferentes cargas de gasolina en los monoplazas- en la que fue undécimo, después de un decimoquinto lugar en la primera tanda.

No obstante, existen previsiones de lluvia para el domingo -que están por debajo del 50 por ciento de probabilidades-  que pueden hacer que el orden que se establezca en la parrilla mañana no tenga mucha influencia en el resultado final en Sepang, un circuito marcado por el calor y la humedad, que provocan una exigencia física muy alta para los pilotos.

La mayoría de los pilotos valoró positivamente el nuevo asfalto de Sepang, del que se temía una excesiva degradación de los neumáticos -el fabricante Pirelli ha impuesto el neumático duro como compuesto obligatorio durante algún momento de la carrera- y del que todos elogiaron el agarre que ofrece.

Otra cosa será su capacidad para drenar agua en caso de lluvia, posible el sábado y más probable el viernes, una circunstancia que podría animar sobremanera un Gran Premio de Malasia que, de otra forma, será un duelo a dos entre los Mercedes.

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